domingo, 13 de septiembre de 2009

Tras “lluvia” de golpes autoridades dan ayuda

A los habitantes de la colonia Pensador Mexicano, en la delegación Venustiano Carranza, no sólo les cayó la lluvia de agua, sino de golpes de los granaderos que la noche del viernes aplacaron su protesta por la falta de atención de las autoridades ante las inundaciones que sufrieron desde el domingo

Sara Pantoja
El Universal
Domingo 13 de septiembre de 2009
sara.pantoja@eluniversal.com.mx

A los habitantes de la colonia Pensador Mexicano, en la delegación Venustiano Carranza, no sólo les cayó la lluvia de agua, sino de golpes de los granaderos que la noche del viernes aplacaron su protesta por la falta de atención de las autoridades ante las inundaciones que sufrieron desde el domingo.

Hasta la tarde de ayer, Víctor Martínez seguía hospitalizado por una fractura en la naríz y una herida en el párpado que le hizo el escudo de un granadero cuando un grupo de vecinos se manifestaban en los carriles centrales del Circuito Interior, frente a la estación Oceanía del Metro.

El bloqueo comenzó alrededor de las siete de la noche, pero la paciencia de los habitantes se había terminado días atrás. Según los testimonios, esa colonia siempre se inunda. Muestra de ello son las bardas de hasta 30 centímetros que ellos mismos han construido en la entrada de salas, cocinas y de la iglesia.

Pero la tormenta del domingo pasado arrasó con cualquier obstáculo y cubrió todo lo que encontró a su paso hasta los 70 centímetros de altura que se quedó marcado como doloroso recordatorio en las paredes.

Pantallas de plasma, salas nuevas, estéreos, refrigeradores, computadoras, alacenas recién llenadas con despensa, ropa, zapatos y juguetes.

Las aguas negras que brotaban de las coladeras arrasaron con todo y aprisionaron a los habitantes sin poder ir a trabajar ni a la escuela. Los vecinos se cansaron de llamar a Federico Pérez Chávez, subdirector de desasolve del SACM que fue un día, les dejó su tarjeta de presentación, pero luego nunca respondió a sus llamados. Por eso, decidieron bloquear la avenida.

La gravedad de la protesta obligó a la presencia de funcionarios de la subsecretaria de gobierno del Distrito Federal. Sólo así se calmó la situación. Y sólo con eso, el sábado las calles de la colonia escucharon trabajar a los camiones Vactor del Sistema de Aguas de la Ciudad de México que llegaron a desazolvar.

Sólo así, después de los golpes, llegaron las cuadrillas de trabajadores del área de Participación Ciudadana de la Venustiano Carranza a “echarle montón” a las casas afectadas.

Sólo así, la Secretaría de Protección Civil mandó personal a verificar los daños de las casas inundadas. Sólo así les ofrecieron vacunas contra el tétanos, revisión médica y pastillas para sanar, por fuera, la agresión de los uniformados. Sólo así, después de los golpes y con el miedo de que vuelva a llover.